Franz Kline

Oriundo del Estado de Pensilvania, Franz Kline hizo estudios en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Boston, en 1931-35. Más tarde, en 1937-38, siguió los cursos de la Escuela de Arte Heatherly, de Londres. De nuevo en su país, se instala en Nueva York, en 1939. Exhibe sus obras, entre 1942 y 19445, en las muestras colectivas anuales de la Academia Nacional de Diseño. Participa del movimiento abstracto-expresionista, junto a Pollock, Motherwell, Willem de Kooning, Mark Rothko, Adolph Gottlieb. Hace su primera exposición individual en 1950 en la galería neoyorquina Egan, y se dedica a la enseñanza en 1952-54. Kline representó a los Estados Unidos en la XXVIII y la XXX Bienales de Venecia (1956 y 1960, respectivamente); en la IV Bienal de São Paulo, Brasil (1957), y en la segunda edición de la Documenta de Kassel (1959).

Dentro de la Abstracción expresionista, Franz Kline se incluye en la vertiente gestual de Pollock y Kooning. Sus característicos trazos-signos negros sobre fondo blanco, constituyen símbolos, representaciones de energías que chocan y se encabalgan, casi indiferentes al espacio que generan por la relación entre el negro y el blanco. Hacia fines de la década del 50, el artista introduce el color en su obra; entonces, el cromatismo es el que entra, por decirlo de alguna manera, en combate. En la tela aquí difundida, los trazos gestuales parecen provenir del dinamismo propio de la acción de pintar, distribuyéndose arbitrariamente sobre la tela. Estimulado por la experiencia de observar proyecciones ampliadas de algún fragmento de la composición de sus obras, Kline crea un signo irreconocible caligráficamente, cinematográfico, devela un inmenso potencial de expresión, cargado de ritmo, vigor y furia.