Marc Chagall

Marc Chagall estudia en San Petesburgo con León Bakst. En 1910, se instala en Francia, donde integra la cosmopolita y heterogénea Escuela de París. En sus obras conviven el empleo del color puro, propio del Fauvismo, y la forma de descomponer el espacio, derivada del Cubismo. Plantea un vuelo imaginativo en que conjugan las tradiciones plástico-poéticas rusas y la mística asidea. Sus temas predilectos son las fiestas populares, los músicos y las narraciones bíblica. Luego de la Revolución de 1917, regresa a su país donde es nombrado Comisario de Artes de Vitebsk y director de la Academia de Bellas Artes. Por disidencias internas, parte en 1922 a Berlín, y, en 1923, se establece en París. Durante la ocupación alemana, en 1941, Chagall se refugia en los Estados Unidos. Pero vuelve a Francia, de donde no ha de moverse, en 1947.

Dentro del repertorio de Marc Chagall, el tema de los enamorados alcanza notable desarrollo. Aparece a partir del casamiento con Bella, en 1915: su vida en común inspira estas imágenes, donde el vuelo de los amantes simboliza la fuerza que impulsa a los enamorados. La levitación de las figuras da a la composición un carácter fantástico. A partir de la década del 50, el color se renueva en su obra y adquiere primacía el azul. En Los amantes, las figuras del primer plano aparecen incompletas, recortadas. En el fondo, París, simboliza por la Torre Eiffel, es una recurrente fuente de inspiración. Chagall utiliza la aguada desde 1910 y la cultiva durante toda su vida. A diferencia de la acuarela, en la aguada se puede trabajar primero con los colores oscuros y luego superponer los tonos claros. A pesar de la opacidad de la superficie, esta técnica permite desarrollar amplios recursos lumínicos.