Paul Gauguin

Los impresionistas sirven de guía a Paul Gauguin, autodidacta que funda su manera inicial en contacto con Ias obras de ese movimiento. En 1882, como consecuencia de una crisis bursátil, pierde su empleo y se consagra exclusivamente al arte. Incitado por el deseo de rehuir la vida civilizada, persigue el contacto con la Naturaleza: en 1886 y 1888, pasa una temporada en Pont- Aven, en la Bretaña, donde se le reúnen otros jóvenes pintores, que quieren, como él, trascender la sensación óptica, principio esencial del Impresionismo, para arribar a una pintura simbolista. Tales aspiraciones conducen hacia lo que él denomina Sintetismo. Siempre en busca de lo primitivo, se establece en Tahití, entre 1891 y 1893 Vuelto a París, retorna a Tahití en 1896, y en 1901 se instala en Atuana (Dominica).

Es esta una de las primeras telas en las que Paul Gauguin aborda el tema de las bañistas, tópico recurrente en la historia del arte, que permite indagar las múltiples y diversas soluciones plásticas destinadas a plasmar la anatomía femenina. En Gauguin, la temática culminará con las pinturas creadas en Tahití, con mujeres en la playa a orillas del mar. La resolución de los desnudos en Bañistas en Bretaña evidencia el conocimiento por Gauguin de la producción de Degas, quien exhibió una de sus famosas series de pasteles de mujeres en la "toillete", al mismo tiempo y en la misma galería de París donde Gauguin realizaba una muestra. El artista acude con frecuencia a vistas y personajes de obras anteriores para experimentar nuevas técnicas: así, la figura de la derecha aparece en un grabado de 1889 y la que está de espaldas -a la izquierda- bien pudo dar origen a la de Vahine no te miti (MNBA).