Jean - Baptiste - Camille Corot

Nacido en el seno de una familia de acomodados comerciantes parisienses, Jean - Baptiste - Camille Corot manifiesta tempranamente la vocación por el arre. Su formación es neoclásica: sus maestros lo inician en el paisaje histórico, género de jerarquía por sus resonancias moralizantes. Viaja por primera vez a Italia en 1825 y reside allí hasta 1828. Toma apuntes de la campiña italiana en Roma, Nápoles y Venecia y de la francesa en Normandía. De regreso a París, se dedica a pintar paisajes en los bosques de Fontainebleau y, especialmente, en Ville d'Avray. El reconocimiento público le llega luego de años de lucha contra el academicismo del arte oficial. Como ocurriera con John Constable en Inglaterra, Corot tiene una doble producción: la obra íntima, en la que vuelca una poesía personal, y otra en la que no están ausentes las ninfas y los idilios del paisaje clásico francés. En la obra de Jean - Baptiste - Camille Corot fraguan el rigor estructural del clasicismo, la reproducción escrupulosa cara al realismo y el amor hacia la Naturaleza, propio del romanticismo. Desechado por la ausencia de tema moralizante o considerado mera transcripción, el paisaje naturalista, como lo interpreta Corot, debió pelearle un espacio al gusto clásico del arte oficial de su época. Ville d'Avray, pintado hacia 1870, es parte de una serie de obras que el artista dedicara a la localidad donde sus padres poseyeran una casa de verano. Corot elige objetos distantes como protagonistas de sus paisajes, efecto que le permite un dibujo sumario. Su pintura se rige por el equilibrio de los valores, con ellos estructura las formas. La captación de la atmósfera propia del aire libre y el estudio de la luz, lo ubican dentro de la genealogía del Impresionismo.