Juan Carlos Distéfano

Diplomado en artes plásticas y gráficas, en Buenos Aires, Juan Carlos Distéfano es uno de los grandes creadores argentinos contemporáneos y un diseñador de renombre internacional. Si bien expone desde 1964, ha sido escaso el número de sus muestras, "porque no tengo obras y tardo mucho en hacerlas", según declaró cierta vez. Fue el crítico Aldo Pellegrini uno de los primeros en destacar la originalidad de Distéfano, la incluirlo en "El surrealismo en la Argentina", exhibición por él organizada en 1967. Distéfano había adherido entones a la Neofiguración, tendencia que enriqueció con sus pinturas y esculturas, las cuales forman una vasta alegoría, despiadada y sarcástica, de las sociedades de nuestro tiempo, observadas a través de sus desventuras humanas . Distéfano sigue así fiel a sus ideas sobre el arte, que debe, según él, "poner en marcha el conocimiento y agudizar la sensibilidad". Dos fases apareen en la obra de Juan Carlos Distéfano: la de las pinturas con relieves, que realiza entre 1965 y 1967; y la de las esculturas, iniciada en 1968. En este último caso. Distéfano utilizó al principio poliéster reforzado, agregando el color con una pintura de base de resina epóxica; hacia 1975, incluyó directamente el color en las formas. El mudo pertenece a la primera etapa escultórica de Distéfano, en la cual ocupa un lugar de excelencia. Esta obra, como todas las del artista, nos pone frente a la cara oscura de nuestra civilización actual, la del despotismo y el vilipendio de la dignidad humana. Las figuras de Distéfano, atadas, contrahechas, impedidas, mutiladas, oprimidas, son víctimas de una época sin solidaridad ni misericordia, a quienes se ha quitado la posibilidad de ser libres, creativos, capaces de amor y sueños, y que nos miran para recordarnos su dolorosa presencia.