Luis Felipe Noé

A pesar de sus dos años de formación en el taller de Horacio Butler, Luis Felipe Noé es en verdad una autodidacta. Hizo su primera exposición en 1959, y en el invierno del 61 inicio el movimiento neofigurativo con Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. A fines de 1965, Noé se afinca en Nueva York, donde había vivido unos mese de 1964; poco después, deja de pintar y experimenta con espejos plano-cóncavos, ente 1966 y 1968. Este último año retorna a Buenos Aires: atiende el café que ha instalado (Bar-bar-o, entonces en Reconquista al 800), publica dos libros, y enseña arte. Por fin, al cabo de nueve años vuelve a pintar en 1975 y exhibe sus nuevas obras ese mismo año: desde entonces, no cesará de hacerlo. Reside en París durante diez años y medio (1976-87) y regresa a la Argentina, donde continúa con su actividad. En 1995, el MNBA albergó una gran retrospectiva de su obra. Esta tela de Luis Felipe Noé pertenece a la "Serie Federal", que pintó y expuso en 1961 (fue su cuarta muestra), poco ante de participar en la primera exhibición neofigurativa ("Otra figuración"; agosto-septiembre 1961). En rigor, la "Serie Federal", que remite a las sangrientas luchas civiles desatada en los comienzos de la Argentina independiente, está ya al borde de la nueva tendencia en cuya fundación intervendrá el artista. Porque Noé buscaba entonces desarmar la oposición entre lo figurativo y lo abstracto (el Informalismo, en este caso), en una síntesis superadora. Como se advierte en La anarquía del Año XX (título que han dado los historiadores a la violenta crisis política e institucional de 1820, anunciadora de la beligerancia entre unitarios y federales), Noé aduce su sistema figurativo a través de la deflagración del color y la gestualidad con que ha elaborado las formas de la obra.