Raúl Lozza

Iniciado en la década del 30 como dibujante e ilustrador, Raúl Lozza será uno de los puntales de la honda transformación artística de los años 40. Integra el núcleo fundador de la revista Contrapunto (1944-45), donde empieza su lucha a favor de las poéticas constructivistas; y el de la Asociación Arte Concreto-Invención (1945), junto a Tomás Maldonado, Alfredo Hlito, Enio Iomii y otros. Sin embargo, hacia 1947, Lozza se separa de la Asociación, en disidencia con sus esquemas, para llevar adelante su propia teoría, el Perceptismo, al que considera "la etapa superior y más avanzada de la pintura". Lozza hace la primera muestra perceptista en 1949, y edita la revista Perceptismo entre 1950 y 1953. Desde entonces, persistirá en sus indagaciones y realizaciones pictóricas, con un espíritu insobornable, tardíamente reconocido en 1992, cuando le fue discernido el Premio Consagración Nacional. El Perceptismo de Raúl Lozza es una de las tres vertientes derivadas del grupo de pintores y poetas de vanguardia reunido en 1943-44 alrededor de la revista Arturo: las otras dos son las del Arte Concreto y el Movimiento Madí. La teoría de Lozza vino, en cierta manera, a dirimir la querella estética que produjo el nacimiento de esas dos tendencias, en una de las cuales, según se anota más arriba, él ha participado. El Perceptismo excluye tanto el cuadro ortogonal redefinido por los concretos como el marco recortado de los madistas; y dispone sobre el muro, por separado, los elementos geométricos de la obra, sustituyendo así la noción del fondo por la de campo. Cada elemento es una pieza chata y autónoma, de contorno irregular: un plano-color que suprime la dualidad forma/contenido; y su ubicación en el campo no es azarosa: responde a una estructura dialéctica que crea "una objetividad visual".