El Sida

  El sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) no es en sí mismo una enfermedad. Usamos las siglas sida para agrupar una serie de enfermedades que pueden afectar a las personas infectadas con el VIH. Cuando este tipo de virus ataca el sistema inmunitario, éste ve reducida su capacidad para neutralizar los ataques del exterior. La muerte se produce por una progresión de infecciones llamadas oportunistas porque aprovechan la debilidad inmunológica del organismo afectado.

Las investigaciones sobre esta enfermedad, cuya primera referencia oficial es de junio de 1981, han establecido que el sida y sus infecciones asociadas tienen como causa un virus conocido como el VIH. Aunque una persona afectada con el VIH no necesariamente desarrolla el sida, todas las personas con la enfermedad están afectadas con el VIH.

El primer caso de infección por el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida data de 1981, cuando el Centro para el control y la prevención de la enfermedad estadounidense publicó un reportaje sobre un tipo raro de neumonía.

En julio de 1982, las autoridades sanitarias de EEUU acuñaron el término sida para definir la nueva enfermedad. Seis meses más tarde, se conoció el primer caso producido por una transfusión de sangre infectada. Tuvieron que pasar cinco años para que la Departamento de alimentos y medicamentos de los EE.UU. aprobara el AZT, el primer fármaco contra la enfermedad.

Mientras continúan las investigaciones, la enfermedad se va extendiendo. En octubre de 1991, la OMS estimaba que cerca de 10 millones de personas estaban infectadas por el virus. Según los últimos datos ofrecidos por las Naciones Unidas, el número de infectados por la enfermedad asciende a 22,6 millones, y ya han fallecido 6,4 millones de personas.