Religión y Aborto

La iglesia católica y muchas iglesias protestantes condenan el aborto. Estos grupos son pro-vida, como lo señalan los pasajes de la sagrada Biblia:

"Pero, ¿Puede una mujer olvidarse del niño que cría, o dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues bien, aunque alguna lo olvidase, ¡Yo nunca me olvidaría de ti!" -- Isaías, 49, 15.

"Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tu nacieras, yo te consagré." --Jeremías 1,5

"...y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre." --Lucas, 1,15. (¿Cómo podría el Espíritu Santo llenar a algo más que a una persona?)

"Y así les habla Yavé, su creador, el que los formó desde el seno materno y el que los socorre." Isaías, 44,2

"Pues tú, Señor, formaste mis entrañas, me tejiste en el seno de mi madre. Te doy gracias por tantas maravillas que tú has ejecutado; en efecto, admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe. Mis huesos no escapaban a tu vista cuando yo era formado en el secreto o cuando era bordado en las profundidades de la tierra. Tus ojos ya veían mis acciones y ya estaban escritos en tu libro, los días de mi vida estaban ya trazados antes que ni uno de ellos existiera." Salmos, 139, 13-16

"Y ahora, Yavé ha hablado, el que me formó desde el seno materno para que fuera su servidor..." --Isaías, 49, 5.

"Quién me formó a mí en el seno materno, ¿No formó también al pobre?" --Job, 31,15.

"Hasta que me llamó por su mucho amor el que me había elegido desde el seno de mi madre..." Gálatas, 1,15.

"Tu ves que malo soy desde nacimiento, pecador desde el seno de mi madre." Salmos, 51, 7.

"Son los hijos regalo del señor y es el fruto del vientre, premio suyo..."--Salmos, 127, 3.

 

A continuación se reproduce un argumento publicado en un debate acerca del tema del aborto. Esta es una réplica a un mensaje que decía que la Biblia muestra que Dios era pro-opción:

Su interpretación de la Biblia es incorrecta, y usted ignora muchas áreas donde la Biblia discute al nonato. Empiezo desde el principio.

Usted clama que en el salmo 139 se discute a alguien que no es un ser humano, ni una alma, algo "sin forma". Usted asume que el "aliento de la vida" no había sido dado a David, sin ninguna prueba. El uso de la escritura de pronombres personales (YO y MI) ciertamente sugiere que era David, y no una masa de tejido, con quién Dios estaba íntimamente comprometido. Pero el salmo 139 no es la única escritura que discute al no nacido. Una de las más importantes escrituras que tienen que ver con el no nacido es el salmo 51, 7 "Tu ves que malo soy desde nacimiento, pecador desde el seno de mi madre." David relaciona su condición de pecador al mismo inicio de su existencia y desarrollo, mostrando que su "historia" empezó en el útero, no en el nacimiento. Incluso como un embrión, la moralidad y espiritualidad aplicaba a David.

El siguiente verso clarifica más este asunto: 51,8 "Tu quieres rectitud de corazón, enseñando en secreto lo que es sabio" Los estudiosos interpretan las palabras hebreas por "partes internas"(tehoth) y "partes escondidas " (satem),lo que es traducido aquí como "en secreto", con el significado de útero. Ellos lo interpretan de esta forma por la cercana conexión entre los versos 7 y 8, los cuales claramente se refieren a la concepción y comparando el verso 8 con el salmo 139, 15, donde lenguaje poético similar se refiere a las actividades de Dios en la matriz. Todos estos versos indican que David sintió su relación con Dios empezó en la concepción.

Hay más. En Lucas 1, 44 encontramos una de las más importantes evidencias en el Nuevo Testamento acerca de la personalidad del feto. El nonato Juan "saltó de alegría" cuando María y el nonato Jesús entraron en la habitación. Claramente, el nonato Juan era capaz de sentir emoción (alegría) y actuar sobre este sentimiento. Ya que Isabel hablaba bajo la influencia del espíritu Santo de Dios (Lucas 1, 41), este incidente no puede ser descartado como una hipérbola. Científicamente, no hay evidencia para descartar la emoción humana en el nonato Juan, ya que niño nonatos pueden responder a las voces humanas y sentir dolor y incomodidad temprano en la gestación. El verso también provee más claves. El nonato Juan es llamado aquí "brephos", un término usado libremente para describir infantes y recién nacidos (neonatos) en Lucas 18, 15; Pedro 2, 2.

En Hechos 17, 25, usted discute el "aliento de vida", el cual usted clama DEBE ser dado al hombre por Dios en algún punto luego de la concepción, y entonces "recibe alma".

Pero la Biblia no concuerda con su idea, de hecho, la Biblia no dice que Dios mismo de el "aliento de vida" a cada hombre directamente, la escritura indica que el "aliento de vida" originalmente dado a Adán pasa de hombre a hombre. Por ejemplo, tomemos a Eva. La Biblia no dice que Dios le dio el "aliento de vida" a Eva. No, la Biblia dice que Dios tomó una costilla de Adán y formó a Eva. De manera similar, todos nosotros somos formados por Dios en la concepción, nada se aumenta al nonato luego de la concepción, lo que él hace es únicamente desarrollarse más. Hay más evidencia de que "el aliento de vida" es un continuo, que pasa de hombre a hombre. En Génesis 5, 3, la Biblia dice que Adán "tuvo un hijo a imagen y semejanza suya a quien llamó Set". En el versículo 1, 26 hay una referencia a la creación del hombre a la semejanza de Dios. El capítulo 3 hace evidente que la "semejanza" se pasa de hombre a hombre, no es dada individualmente por Dios a cada una de las personas. Una continuidad personal entre padre e hijo se relaciona aquí a la existencia corporal de Set, su sexualidad (la cual concurre con el hecho biológico que el padre determina el sexo) y su vida prenatal.

Usted puede pensar que es blasfemo el sugerir que lo que Dios empezó es pasado por el hombre, pero la Biblia claramente señala lo contrario. En Job 3, 3, Job usa el término "hombre-niño" (el hebreo- geber) en conexión con la concepción. Job, al igual que David, no rastrea su historia personal hasta el nacimiento, sino hasta la concepción, mostrando que la misma persona que se negó a maldecir a Dios existió en la matriz, allí hay continuidad. El nacimiento no es el punto de quiebra, es en la concepción es cuando la línea se inicia. La palabra hebrea usada por Job también brilla con luz acerca de este asunto. Job no se refiere a sí mismo en términos abstractos como "producto de concepción", el se refiere a si mismo en el lenguaje concreto que usamos cuando nos referimos a humanos. "Geber" es generalmente usado luego del nacimiento, y se traduce como "hombre o esposo" (Salmo 34, 9; 52, 9; 94, 12; Prov. 6, 34), aún así Job aplica este término "humano" desde el momento de la concepción. Génesis 25, 22 nos da una clara evidencia del hecho de que incluso el nonato puede ser llamado por Dios. La lucha de Jacob y Esau, la cual empezó de acuerdo con la escritura, en el vientre, continua luego del nacimiento. Y Dios aquí elige a Jacob luego de su nacimiento.

Vemos esto de nuevo en Jeremías 1, 5, donde Dios dice que había señalado a Jeremías como profeta antes de que naciera, en la matriz. En Jueces 13, 2-7 vemos a Dios consagrar a Sansón antes del nacimiento; en Isa 49, 1-5: "Yavé me llamó desde el vientre de mi madre, desde las entrañas maternas pronunció mi nombre" vemos que lo mismo aplica a Jesús (también en Gal, 1, 15), y en Lucas 1, 13-17 vemos que se aplica a Juan también.

Usted iguala la experiencia de Ezequiel con el del hombre promedio, pero no hay paralelo. Aquí, vemos a Ezequiel PERDER su aliento de vida (él muere), así que esta debe regresarse a su cuerpo. Esta es una circunstancia diferente de la en que se encuentra el nonato. El nonato es como Set, antes de su nacimiento, cuando la "imagen de Dios" le fue transmitida.

Usted continua con Exo. 21, 22-25, muchas veces malentendido por un error en la traducción. "Si unos hombres en el curso de una pelea, dan un golpe a una mujer embarazada provocándole un aborto, sin que muera la mujer, serán multados conforme a lo que imponga el marido ante los jueces. Pero si la mujer muere, pagará vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe."

Así es como el KJV y el NIV traducen este verso: "Si unos hombres, en el curso de una pelea, dan un golpe a una mujer embarazada, de tal forma que su fruto caiga, sin que una desgracia suceda, serán multados conforme a lo que imponga el marido ante los jueces. 23) Y si una desgracia ocurre, entonces deberá pagar vida por vida, ojo por ojo..."

La interpretación de "aborto" es incorrecta, la escritura se refiere a un nacimiento prematuro, no a un arrojo. El verbo traducido "caer" o "salir" (yatsa) normalmente se refiere a un nacimiento vivo, no a un aborto (ver Génesis. 25, 25-26; 35,11; 38, 28-30, Exo. 1, 7; Deut. 28, 57; 2 Sam. 16, 11, 1Cron. 1, 12; Job 1, 21; 3,11; Ecles. 5, 14; Jer. 20, 18).

En el versículo 22, el niño nace vivo y sin daño alguno (aunque prematuramente), pero la mujer se halla faltamente herida. En tal caso, el esposo debe ser compensado monetariamente. El versículo 23 se refiere a heridas al niño, no a la madre, y en este caso la compensación monetaria no puede substituir por la pérdida de la vida, como en el asesinato por negligencia (mire un ejemplo en el caso del toro que cornea en Exo. 21, 28-30) mire, la palabra hebrea para "herir" (nagaph) puede referirse a juicios divinos mortales (1 Sam. 25, 38; 26, 10) o a matanza en batalla (Jueces 20, 35, 1Sam 4, 3). En Exo. 21, 35, el término es usado para describir el ataque fatal en alguna persona por un toro. Así, tenemos una buena razón para creer que la herida sufrida por la madre es fatal, mientras que el niño no es mortalmente herido (como dice la escritura). Esto es por lo que digo que el verso 22 se refiere a un accidente fatal sufrido por la madre. Pero el verso 23 no puede también referirse a un accidente fatal sufrido por la madre (eso no tendría sentido), así que obviamente se refiere a una herida fatal al niño. La escritura muestra exactamente lo opuesto de lo que usted afirma. El nonato tenía un status igual al de su madre en la ley.

En respuesta a Oseas, 9,14-16, la Biblia tiene muy pocas instancias de Dios matando niños nacidos. ¿Acaso esto justifica que cometamos infanticidio o el matar a jóvenes adolescentes? No, pero si muestra que Dios da la vida, y solo Él puede determinar si debe ser tomada. Nosotros no podemos tomar el lugar de Dios, como se lo hace en los abortos. Esa es la verdadera blasfemia en cuanto concierne a la Biblia; el alma y la carne son aspectos complementarios de un ser unificado, no son separables. En este sentido, la Biblia dice que Adán "se VOLVIO un alma viviente", no que "FUE DADO un alma viviente". El hombre no tiene un cuerpo, él es un cuerpo. El hombre no tiene un alma, él es un alma. El niño no nacido es un cuerpo y un alma, que tiene una relación personal con Dios, como evidencia la escritura.

 

Danielle Petty.

 -----------------